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DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD: DIAGNÓSTICO E INTERVENCIÓN

 

  1. ¿QUÉ ES EL DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD?

 

Con este trastorno nos referimos a un cuadro sintomatológico de base neurológica que puede degenerar en problemas más importantes. Se trata de un trastorno cuya base sintomatológica es el déficit de atención, la hiperactividad motriz y la impulsividad.

 

  • Epidemiología

 

Se estima que de un 3 a un 5% de los niños menores de 10 años padecen Déficit de Atención con Hiperactividad. Esto hace probable la existencia de entre 1 y 3 niños “hiperactivos” en un aula corriente. Se afirma que este trastorno es mucho más frecuente en los varones con una proporción de 10 a 1 respecto a las niñas.

 

  • Evolución y pronóstico: el efecto “bola de nieve”

 

El niño hiperactivo presenta síntomas incluso antes de los 3 o 4 años, pero no suelen considerarse preocupantes hasta el inicio de la escolaridad básica.

 

En cuanto a las repercusiones escolares, los niños hiperactivos presentan dificultades de integración del lenguaje, el 9% tienen más problemas de lectura de los que cabría esperar si tenemos en cuenta su capacidad intelectual y su edad, cometen mayor número de omisiones y tienen dificultades de comprensión lectora. Además, tienen más dificultades en tareas de escritura y coordinación debido a déficits visomotores, presentan dificultades en la ejecución de tareas matemáticas no directas, menor capacidad de aprendizaje y mayor frecuencia de fracaso escolar.

 

En lo que refiere a su evolución a largo plazo, algunos de los niños hiperactivos pasados los 18 años ya no presentan síntomas significativos. Pero durante la adolescencia el 80% continúan mostrando hiperactividad, déficit cognitivos, dificultades de aprendizaje y trastornos afectivos.

 

 

  1. CARACTERÍSTICAS DE LOS NIÑOS CON DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD

 

  1.  
    1. La conducta del niño hiperactivo

 

La conducta desatenta

 

El origen de estas manifestaciones de desatención radica en la existencia de un déficit cognitivo y no únicamente a la falta de motivación para realizar las tareas.

Entre las conductas desatentas se encuentran: evita las tareas que requieren esfuerzo, se distrae con cualquier cosa, tiene dificultades para organizarse, no se centra en los juegos, comete muchos errores, etc.

  • La conducta hiperactiva y la falta de autocontrol

 

Los síntomas más frecuentes de conducta hiperactiva son:

 

  • Hablar en exceso

  • Movimientos constantes de pies, manos.

  • Corretear por todos lados.

  • Le cuesta jugar a actividades tranquilas, etc.

 

  • La presencia de signos neurológicos menores

 

Los niños con déficit de atención con hiperactividad presentan signos neurológicos menores como pueden ser: dificultades en ejecutar movimientos sucesivos y opuestos rápidamente, dificultades para reconocer figuras o letras trazadas en la piel o dificultades para reconocer objetos por el tacto.

 

  • La conducta impulsiva

 

La impulsividad comportamental, ligada a la falta de control motriz y emocional, lleva al niño hiperactivo a actuar sin evaluar las consecuencias de sus acciones.

Entre las conductas impulsivas más frecuentes están: el precipitarse en responder antes de que se hayan completado las preguntas, tener dificultades para guardar turno e interrumpir las actividades de otros.

 

  • La desorganización y la falta de autonomía.

 

El niño hiperactivo se caracteriza por una desorganización personal interna y externa que hace que le resulte más difícil comportarse de una forma autónoma.

 

  • Los problemas graves de comportamiento

 

El déficit de atención con hiperactividad y los problemas de conducta y agresividad coinciden en un 30-50% de los niños hiperactivos aunque hoy en día se consideran entidades diagnósticas distintas.

 

  1.  
    1. El funcionamiento cognitivo del niño hiperactivo

 

La conducta desatenta del niño hiperactivo es de origen cognitivo. Más que un déficit de atención, el niño hiperactivo se caracteriza por una disfunción de la atención. Algunas dificultades atencionales más frecuentes son :

 

  • La dificultad para diferenciar los estímulos relevantes de los irrelevantes.

  • Dificultad para mantener la atención de forma continuada.

  • Dificultades para organizar la información.

  • Dificultades en aprender y recordar lo aprendido.

  • Dificultad en procesar varios estímulos de forma simultánea ,etc.

 

  1.  
    1. El desarrollo socioemocional del niño hiperactivo

 

Los niños hiperactivos muestran un desarrollo más inmaduro que sus compañeros de edad caracterizado por :

 

  1. Una baja tolerancia a la frustración.

  2. La baja autoestima o autoestima aparentemente inflada que se agrava al llegar a la adolescencia.

  3. Mayor índice de sentimientos depresivos

  4. Un desfase entre la capacidad intelectual y emocional.

  5. Una gran dependencia de la aprobación de los adultos que se refleja en la necesidad de llamar constantemente la atención de los mayores.

  6. La necesidad de llamar la atención.

  7. las dificultades en las relaciones sociales. Estos niños son más rechazados por sus compañeros.

 

 

  1. EL DIAGNÓSTICO

 

  1.  
    1. El diagnóstico diferencial

 

En cuanto al diagnóstico diferencial, se trata de determinar si los síntomas de déficit de atención, impulsividad e hiperactividad que observan los padres y profesores corresponden a un Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad o a otro problema distinto.

 

  • Los criterios de la Asociación Americana de Psiquiatría ( DSM-IV )

 

La APA publica un manual en el que se recogen los criterios que los profesionales deben tener en cuenta para diagnosticar los trastornos psicopatológicos humanos.

 

  • La exploración neurológica y neurofisiológica

 

Entre las pruebas neurofisiológicas más utilizadas se encuentran:

 

  • El electroencefalograma que permite detectar alteraciones que agravan el problema de la hiperactividad infantil.

  • La cartografía cerebral: es una técnica de neuroimagen que permite observar mediante mapas cerebrales a color, el grado de actividad eléctrica y la zona en la que se produce mientras el niño realiza cada actividad.

  • Los potenciales evocados: permiten valorar la capacidad de discriminación, de análisis y de codificación de los estímulos

 

  1.  
    1. El diagnóstico de posición

 

El evaluador debe realizar una exploración completa que incluya tantas pruebas como se consideren necesarias para cada caso. Algunas de las más frecuentes serían:

 

  1. Pruebas de desarrollo intelectual: permiten determinar la existencia de retraso mental o de disarmonías en el perfil cognitivo de los niños hiperactivos.

  2. Pruebas pedagógicas: sirven para valorar el nivel escolar del niño, la falta de base académica, las estrategias de aprendizaje y los malos aprendizajes debidos a una mala enseñanza.

  3. Pruebas cognitivas: determinan las alteraciones y los diferentes estilos de procesamiento de la información.

  4. Pruebas de desarrollo emocional: resulta imprescindible que la exploración incluya las pruebas proyectivas, escalares y observacionales necesarias para un completo conocimiento del momento emocional que vive el niño.

 

 

  1. INTERVENCIÓN EN NIÑOS CON DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD

 

El déficit de Atención con Hiperactividad es un cuadro psicopatológico complejo que afecta a la totalidad del desarrollo psicoemocional, cognitivo y social del niño. Los cuatro pilares básicos de la intervención en niños con déficit de atención son:

 

  1.  
    1. El tratamiento farmacológico

 

Aunque aún no se conoce el origen de la hiperactividad infantil, se sabe que se trata de un trastorno de base neurológica relacionado con irregularidades en la producción de determinados transmisores cerebrales. Los fármacos no eliminan el déficit pero reducen sus manifestaciones, facilitan la adaptación social y escolar del niño y optimizan los beneficios de los tratamientos cognitivos-comportamentales.

 

  1.  
    1. El tratamiento cognitivo-comportamental.

 

El fin del tratamiento del niño hiperactivo es conseguir que sea capaz de alcanzar por sí mismo una total autonomía en la regulación de su comportamiento, una autonomía física, cognitiva y emocional. Por este motivo el programa de intervención debe centrarse en conseguir que el niño hiperactivo pase de una fase de necesaria dependencia del adulto a otra de mayor autonomía.

 

  • Técnicas comportamentales

 

Se basan en el control de los premios y refuerzos, y van dirigidos a mantener al niño trabajando en la tarea, controlar la impulsividad, terminar las tareas, obedecer e incrementar sus habilidades sociales y reducir la hiperactividad motriz.

 

  • Para aumentar conductas positivas:

 

El refuerzo positivo con puntos, también llamado economía de fichas o puntos. Esta técnica consiste en entregar un punto al niño cada vez que el profesor o sus padres consideran que ha cumplido el objetivo planteado; se establece una lista de premios en la que figure el número de puntos que costará conseguir cada premio.

 

El reconocimiento social y la atención de los mayores. Las alabanzas sociales, como premio, han demostrado ser muy eficaces en mejorar el rendimiento de los niños hiperactivos. El castigo más duro par los niños hiperactivos es la retirada de atención de los mayores.

 

  • Para reducir conductas negativas:

 

  1. El castigo.

  2. La retirada de atención y el “tiempo fuera de refuerzo positivo”

  3. El coste de refuerzo, consiste en la entrega al niño de una cantidad establecida de puntos al comenzar cada día. Dependiendo de su comportamiento podrá conservarlos o los perderá.

  4. Práctica positiva, consiste en reducir la conducta negativa haciendo que el niño practique de forma exagerada la conducta positiva opuesta a la que se desea eliminar.

 

  1.  
    1. Intervención en el contexto familiar

 

El papel de los padres es muy importante para la recuperación del niño hiperactivo. Los padres representan la fuente de seguridad, los modelos a seguir, la base sobre la que construyen su propia escala de valores, el abono afectivo que les permite crecer y el concepto de disciplina y autoridad que les permite ordenarse. De los padres depende la mejor o peor evolución de lo síntomas del niño hiperactivo.

 

El niño hiperactivo necesita: una familia con unas normas claras y bien definidas, en un ambiente ordenado y organizado, sereno, relajante, afectivo y cálido, una familia que reconozca el esfuerzo realizado por el niño, que le anime y que le ayude a situarse y organizarse, manteniendo los límites educativos de forma racional.

 

Muchos padres tienen dificultades para poner límites educativos coherentes, lo que genera más problemas de conducta en los niños y ansiedad en los padres. En estos casos es necesario que el terapeuta inicie un programa de entrenamiento específico con los padres.

 

  1.  
    1. Intervención en el contexto escolar

 

El profesor determina la evolución de cualquier niño, no sólo en el sentido académico, sino también en el terreno afectivo. Los niños ven en ellos un modelo a contrastar con la familia, una nueva fuente de afecto y autoridad, un nuevo reflejo de su propia imagen.

 

Estrategias y técnicas para facilitar la labor del profesor en el aula:

 

  • Modificar las condiciones del ambiente del aula para favorecer la concentración en clase.

  • Estructuración de las tareas en tiempos cortos para ayudar al niño a terminar las tareas, y de esta forma mejorar el rendimiento en el aula.

  • Técnicas comportamentales aplicadas al aula.

  • Aumento de las conductas positivas mediante: los privilegios de clase (borrar la pizarra, recoger con el profesor…), los puntos individuales, los puntos de grupo, el reconocimiento público, etc.

  • Controlar la conducta negativa en el aula mediante: retirada de la atención del profesor, tiempo fuera de refuerzo positivo, profesor como modelo de conductas reflexivas y de autocontrol, utilización de las autoinstrucciones en el aula.

  • El “ protagonista dela semana” para mejorar la autoestima.

 

 

5. TÉCNICAS COGNITIVAS

 

Las técnicas cognitivas hicieron su aparición en el ámbito de la intervención de la hiperactividad infantil muy recientemente y su eficacia ha sido probada en numerosas investigaciones. Estas son algunas opciones:

 

  • Ofrecer modelos de conducta reflexiva y con aplicación de buenas estrategias de solución de problemas.

  • Técnicas para aprender a autoevaluarse correctamente. Una parte importante del tratamiento consistirá en enseñar al niño hiperactivo a autoevaluarse su propia conducta ( tanto la positiva como la negativa), autoevaluar sus estilos de aprendizaje ( tanto los adecuados como los inadecuados) y sus propios errores.

 

La autoevaluación debe dirigirse hacia dos aspectos:

 

  1. Autoevaluación general del comportamiento del niño:

    • Confeccionar con el niño una lista de cosas que se le dan bien.

    • Confeccionar otra lista de cosas que se le cuestan hacer.

    • Proponer soluciones para cada uno de los aspectos de la lista anterior.

 

  1. Autoevaluación específica y objetiva de las tareas realizadas en cada sesión, ( adecuar sus expectativas a su rendimiento real):

 

  1.  
    • Entrenamiento para atribuir de forma adecuada las consecuencias de los éxitos o los fracasos.

    • El entrenamiento autoinstruccional consistente en enseñar al niño una serie de pasos o autoinstrucciones que le permitan organizar su pensamiento

    • Entrenamiento en estrategias de solución de problemas

 

 

 

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